La tensión y la ansiedad aumentan previo a lo que será la gran final entre Independiente Santa Fe y América de Cali. Los leones quieren rugir hoy en El Campín y para ello tienen que remontar un complejo marcador de 3-0 que obtuvieron los diablos rojos en el Pascual Guerrero. Pese al incómodo resultado, los hinchas cardenales no pierden la esperanza de llegar a la décima estrella y le dieron hoy el mayor de los ánimos a su equipo.

Con algunos cambios en el campo, Harold Rivera se decidió por un esquema ofensivo con Luis Manuel Seijas desde el arranque. El volante ofensivo venezolano será fundamental tanto para el juego como para el liderazgo de un vestuario que salió muy golpeado tras la derrota en el Pascual Guerrero de Cali.

Sin público y con la presión encima, Santa Fe saldrá a intentar romper la historia y derrotar a un América de Cali que liquidó desde lo táctico a los cardenales en condición de local. En el Pascual, los diablos rojos identificaron que sin creación de juego los capitalinos quedan limitados de opciones y se ven incómodos cuando pierden la pelota.

Por otro lado, en el conjunto escarlata se evidenció que la escuadra sufre bastante con el manejo defensivo de las pelotas quietas. El portero del América, Joel Graterol, pecó mucho en las salidas durante los balones parados y esta es una fortaleza de Independiente Santa Fe, que en su A.D.N tiene inscrito el buen orden en el juego aéreo.

A su vez, luego de que en la jornada de ayer los hinchas del América de Cali recibieran con banderazo a los jugadores en Bogotá sobre la calle 26, hoy fueron los aficionados de Santa Fe los que se tomaron la carrera 30 para darle una buena recepción a su equipo, que ahora tendrá la prueba de fuego para revertir la historia.