Mantener el título de campeón es una acción que pocos clubes logran llegar a cabo, en especial cuando de torneos internacionales se trata. El ejemplo más reciente de un equipo que logró defender la corona fue el Real Madrid cuando de la mano de Zinedine Zidane consiguió ganar la Champions League en 3 oportunidades consecutivas. Precisamente, ayer, tras quedar eliminado de la Copa Libertadores, Flamengo revitalizó la idea de la “maldición del campeón” al caer por 3-5 en la definición por penales ante Racing de Avellaneda.

Ahora, Flamengo no es el único campeón que se ve eliminado de manera temprana en una competencia internacional. Son muchos los casos de clubes que tienen el ideal de defender la corona pero que por diferentes razones no logran dar con el objetivo de seguir en la cima de los torneos.

La caída del campeón en Anfield

Precisamente, uno de los casos recientes más recordados es la caída del Liverpool ante el Atlético de Madrid en la pasada edición de la Champions League. Los reds venían en una racha impecable en la Premier League con más de 18 partidos sin conocer la derrota. Con el ánimo arriba, los de Klopp pensaron que contaban con las herramientas suficientes para dar la batalla por otro título de la orejona pero los de Diego “El Cholo” Simeone los bajaron del bus cuando remontaron la serie en Anfield y eliminaron al que era considerado como el mejor equipo de Europa en su momento.

A su vez, también en la Champions League la afición del Ajax tiene fresco el recuerdo del contundente 1-4 con el que el club holandés liquidó al Real Madrid tricampeón de la Champions en el Santiago Bernabéu. La reciente “Generación Dorada” de la naranja mecánica impuso condiciones en el mítico estadio ibérico y clasificó a la siguiente instancia de la competencia en donde más tarde eliminaría a la Juventus de Cristiano Ronaldo.

Ya en América, el caso más reciente de la maldición del campeón es el del River Plate de Marcelo Gallardo, que en 5 minutos vio como se le iba de las manos la oportunidad de revitalizar el título de la Copa Libertadores en manos del Flamengo. El conjunto carioca aprovechó dos fallos defensivos del club argentino para que Gabigol liquidara la final que se disputó en Lima, Perú.