La muerte de Diego Armando Maradona dejó en el mundo del fútbol un vacío inmenso. Como el 10 de la albiceleste no existe y jamás existirá un jugador con tanta técnica, clase, magia y polémica. Maradona, para muchos, era un hombre que despertaba emociones. El ex integrante de la plantilla de Boca Juniors no pasaba desapercibido y podía ser amado o odiado pero nunca era un ser neutro.

En sus primeros años de carrera, el “Pelusa” estuvo muy cerca de convertirse en jugador del América de Cali. Cuando tan solo tenía 17 años, los dueños de los diablos rojos en ese entonces, los Rodríguez Orejuela, se reunieron con el argentino y su representante para intentar cerrar la contratación del que era considerado en ese momento como una de las joyas del fútbol argentino.

Con la intención de convencer a Maradona, los directivos del América le ofrecieron al “Pelusa” un contrato millonario con el cual estaban dispuestos a pagarle 500.000 dólares libres de impuestos más un domicilio en Colombia para que lograra instalarse.

A pesar de la millonaria oferta, Maradona se decidió por Boca Juniors y más adelante se transformó en jugador del F.C Barcelona donde según su testimonio vivió los peores momentos de su carrera.

Maradona declinó de la oferta del América de Cali por su eterno amor hacia Boca Juniors, club por el que sentía afinidad y era hincha a morir. Infortunadamente, el F. P. C perdió la oportunidad de tener en sus filas a uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

Años más tarde, el exitoso paso de Maradona por Boca, que solo fue de una temporada, lo llevó al fútbol español cuando firmó con el Barcelona.