El nombre de Steven Gerrard trae consigo gloria, calidad y una carrera inmensa en el Liverpool, club de sus amores. Como jugador con el cuadro de Anfield, el volante mixto británico llegó a lo más alto del viejo continente cuando los reds vencieron por penales en Estambul al mítico A.C Milán de Carlo Ancelotti en una final que es considerada como una de las mejores definiciones de la Champions League de la historia.

En su paso por el Liverpool, Gerrard ganó un total de 11 títulos entre los cuales destacan la Champions de 2005, 2 F.A Cups, 2 F.A Comunnity Shield, 3 Copas de la Liga, 1 Copa de la Uefa y 2 Supercopas de Europa. A su vez, gracias a permanecer por más de 10 años en las filas del club británico es considerado como uno de los ídolos del actual campeón de la Premier League.

Ahora, el histórico jugador dirige al Rangers de Escocia y en dos años implementó un proceso deportivo que le ha dado al equipo buenos resultados y una estructura que muchos clubes del viejo continente desearían tener.

El Rangers, de momento, es líder de la Scottish Premiership, de su grupo de la Europa League y además es uno de los equipos de moda del viejo continente. Con Alfredo Morelos como referente de ataque, Gerrard ha organizado un esquema que podría darle su primer título como DT con tan solo dos años de experiencia en los banquillos.

A pesar de ser uno de los jugadores más importantes de la historia reciente del fútbol británico, Gerrard tomó la decisión de no empezar su carrera como entrenador en un club grande y por el contrario partió rumbo al fútbol escocés. El Rangers no gana una Liga desde el 2011 y con el ídolo de Anfield quieren darle el golpe al Celtic, club que por lo general domina en el balompié del país.