El 30 de octubre de 1960 en Buenos Aires nació un muchacho que años más tarde le daría a Argentina una de las mejores épocas de su historia. Diego Armando Maradona llegaba a la tierra con el único objetivo de darle la alegría más grande a uno de los países más futboleros del mundo.

Los aficionados del deporte se rindieron ante Diego Armando Maradona en el Mundial de México 86, que para muchos es una de las mejores copas del mundo de todos los tiempos. “El pelusa”, es recordado por aquel doblete ante Inglaterra que le permitió a la Argentina clasificar a la siguiente ronda del torneo. Su liderazgo y calidad técnica le valieron para ganar la competencia ante una siempre difícil Alemania, que años más tarde se quedaría con el Mundial de Italia 90 con un polémico penal en el tiempo adicional.

Hace una semana los aficionados de este deporte felicitaron a Pelé por su cumpleaños número 80. “O Rei” tiene en su palmarés 3 Copas del Mundo y protagonizó una rivalidad especial con Maradona en los años 70 y 80.

Mientras que el carioca triunfaba con el mítico Santos de Brasil, en “La Bombonera” llegaba un muchacho que había tenido un rendimiento impecable con Argentinos Jrs por cuatro temporadas. Maradona firmó en 1981 con Boca Juniors, el equipo de sus amores.

Pese a que solo estuvo 1 año en su primera etapa como xeneize el “Pelusa” dejó una huella en el corazón de los bosteros. Sus gambetas y su inmensa calidad técnica le llevaron a ser considerado como uno de los mejores 10 de la época, tanto así, que el Barcelona fijó sus ojos en él y lo fichó la temporada siguiente.

Su paso por el Camp Nou dejó más tristezas que alegrías. El argentino no tuvo el rendimiento esperado en el Barca y es más recordado por la tangana que armó en la final de Copa del Rey contra el Athletic de Bilbao que por hechos deportivos.

Con una lesión importante y los ánimos por los suelos el sur de Italia decidió darle una oportunidad al volante creativo. El Nápoles le abrió las puertas al que para muchos es el mejor jugador en la historia del club. Diego Maradona terminó haciendo historia con los napolitanos ganando una Copa de la Uefa, dos títulos de Liga Italiana, una Copa y una Supercopa.

A su vez, en México 86 alzó la gloria en el Estadio Azteca cuando levantó la segunda copa del Mundo que tiene la Selección Argentina. En Italia 90 no tuvo la misma suerte e insultó a aficionados de la azurra cuando silbaron el himno de la albiceleste.

El hecho terminó cerrando su capítulo en Italia para después firmar con el Sevilla, dirigido por Bilardo, un viejo conocido del exitoso jugador argentino. En España no duró mucho y regresó a Argentina para militar en Newells y luego en su Boca Juniors, donde coincidió en sus últimos años de carrera con un tal Juan Román Riquelme.

Querido por muchos y odiado por otros. Esa es la realidad del actual entrenador de Gimnasia y Esgrima de la Plata. El DT se encuentra aislado por precaución y celebrará en medio de una pandemia 60 años de historia, gambetas, lujos y un problema con las drogas que posiblemente fue el fin de su inmensa carrera. Gracias por tanto Pelusa!.