La imagen que dejó Gran Premio de Eifel fue sin lugar a dudas el estremecedor triunfo de Lewis Hamilton quien alcanzó la marca de Michael Schumacher de 91 victorias en la Fórmula 1. El británico, que desde hace varios años lidera el primer lugar de los corredores de la F1, vivió una jornada emotiva.

Mientras celebraba el triunfo obtenido en Alemania, a Hamilton se le acercó el hijo de Michael Schumacher quien por estos días fue oficializado como nuevo refuerzo de la escudería Prema Powerteam.

Como un inmenso gesto de humildad, Shumacher hijo le entregó a Hamilton el mítico casco rojo de su padre, acción que no solo conmovió al deportista británico sino que también movió las fibras de todos los presentes.

Luego de su victoria Hamilton quiere seguir dejando huella en la F1 y alcanzar la historia marcada por figuras de la talla del deportista alemán. Por ahora, el británico puede festejar tranquilo y gozar de la sensación del deber cumplido.