El Manchester City ha demostrado ser uno de los conjuntos más ricos del mundo. Cada mercado de transferencias, el equipo citizen tiene acostumbrados a los fanáticos del fútbol a quedar asombrados con fichajes lujosos como Kevin De Bruyne, Laporte, Ederson, Sterling, etc.

Desde que llegó Pep Guardiola en 2015 una de las zonas que más ha reforzado el entrenador español es la defensa. Ayer, los citizens se comieron 5 goles en manos del Leicester que tuvo la posesión de la pelota en un 26 % del partido lo cual genera una oleada de críticas en torno al planteamiento del DT.

Mantener el pulso con el Liverpool de Klopp por la Premier League solo será posible si el Manchester City mejora su calidad defensiva que hasta el momento ha demostrado ser muy pobre.

Precisamente, desde 2015 el City contrató 9 defensas que costaron 400 millones de euros. Stones, Laporte, Mendy, Danilo, Angeliño, Walker, Cancelo, Aké y Rubén Días, flameante refuerzo citizen, se han topado con la línea del fondo de los ingleses que deja mucho que desear.

Rubén Días es la última incorporación y llega por 70 millones de euros proveniente del Benfica que se quedó con Nicolás Otamendi, defensor central argentino que dejó el City por la puerta de atrás.

Esta temporada Guardiola podría tener un ultimátum con el City. Por más que el DT sostenga que su objetivo es mantener al conjunto celeste en los primeros lugares de la Premier la directiva desembolsa dinero como si se tratase de ganar la Champions.