La pandemia del Coronavirus causó estragos en todos los ámbitos de la sociedad. El hecho del confinamiento marcó indudablemente el año y el manejo de todos los sectores, en especial el económico. Con las personas en sus casas, las estrategias para generar ingresos sufrieron alteraciones y es por ello que el mercado de transferencias en el fútbol no tuvo tanto movimientos.

Precisamente, luego de finalizar la temporada, Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, aseguró que el cuadro merengue no iba a realizar compras exuberantes a raíz de la crisis ocasionada por la pandemia, por el contrario, este mercado fue positivo para los españoles en materia de ventas.

La inteligencia económica siempre ha sido una de las características de Florentino Pérez. El presidente se estrenó en su cargo gracias a traer a Luis Figo al Real Madrid en medio de una jugada administrativa de ensueño. Ahora la realidad de los galácticos es otra.

Pese a que Mbappé ya le dijo al Paris Saint Germain que se va del conjunto galo, el Real Madrid no se aceleró y prefirió no hacer compras este mercado. A su vez, los altos mandos del cuadro español tomaron la decisión de dejar ir jugadores que tienen un alto salario para nivelar sueldos y no gastar tanto.

Gareth Bale, que cobraba 17 millones de euros netos al año y James Rodríguez, que cobraba 8 millones, salieron del cuadro español y esto le permitió a la directiva utilizar el dinero para ahorrarlo. De su lado, con la venta de Reguilón el Real Madrid consiguió 30 millones de euros más variables que le entraron directo a las cuentas para solventar la crisis.

A su vez, el Inter de Milán compró por 40 millones a Achraf, lateral izquierdo que hizo dos buenas campañas en el Borussia Dortmund. El conjunto italiano solo puso una condición, que los blancos no tuvieran la opción de recompra sobre el jugador.

Con ello, el Real Madrid solventó de manera positiva el mercado de transferencias adjudicándose 70 millones en ventas y saliendo de sueldos caros para nivelar la plantilla.