Olvidado, sin convocatorias, con lesiones y un millonario salario de 17 millones de euros por temporada, esa es la realidad de Gareth Bale en el Real Madrid. El que era considerado en su momento como uno de los grandes jugadores de la casa blanca hoy ni siquiera tiene un espacio en la plantilla y tampoco se muestra interesado por jugar.

El jugador regresó de su gira con la Selección de Gales en la Uefa Nations League en donde disputó dos partidos. Bale disputó en el primer encuentro de los europeos 45 minutos y se le vio falto de ritmo, en el segundo si estuvo los 90.

Al regresar a Valdebebas, campo de entrenamiento del Real Madrid, Bale no tocó el césped y se entrenó en solitario con los fisioterapeutas a raíz de un golpe en la rodilla que sufrió durante los encuentros de sus Selección.

El Real Madrid no sabe que hacer con el jugador. Según comenta la prensa española, los blancos están encartados con el galés por su alto salario y la directiva quiere mitigar los altos sueldos realizando ventas, tal como ocurrió con el caso de James Rodríguez.

Lo bueno en el caso de James fue que el Everton mostró interés en adquirir su pase y este dinero le sirvió notablemente al cuadro blanco, no obstante, con Bale la realidad es diferente pues el Tottenham y el Manchester United lo quieren pero en condición de préstamo, ya que, no están seguros de comprarlo.

En consecuencia, con el objetivo de salvar un poco la economía, los blancos optarían por ceder a Bale la próxima temporada. El Real Madrid está dispuesto a pagar la mitad del sueldo del galés que tiene contrato por dos años más con tal de dejarlo salir.

Bale que fue uno de los artífices de la obtención de las 3 Champions consecutivas de los blancos, terminará saliendo por la puerta de atrás del Real Madrid, con la afición y la directiva en contra cuando marcó goles en 2 de las 4 finales que disputaron los españoles en la lucha por la orejona.