La pandemia del Coronavirus no fue un impedimento para que el Chelsea de Frank Lampard organizara una nómina competitiva para luchar por la Premier League y por la Champions. Tras obtener un cuarto puesto que le valió para mantener su espacio en la plaza internacional, los londinenses sacaron la casa por la ventana y aún no han cerrado el mercado de fichajes.

Nombres como Hakim Ziyech y Timo Werner fueron anunciados antes de culminar la pasada temporada mientras que otros como Thiago Silva, Malang Sarr y Ben Chilwell terminaron siendo presentados en el transcurso del mercado de transferencias, siendo el lateral el fichaje más costoso con un precio de 55 millones de euros.

La ambición de Frank Lampard es evidente. Luego de que su proceso diera buenos frutos el Chelsea aprovechó que no pudo fichar el mercado pasado debido a una sanción que le propició la FIFA y ahora sacó todo lo ahorrado para armar un once de lujo que causa envidia en Inglaterra.

Además de ello, Lampard no ha tenido ningún inconveniente en comentar que no utilizará jugadores como Willian o incluso el mismo Kanté, pensando en renovar la plantilla y darle un aire de juventud al Chelsea.

Subcampeón de la F.A Cup y cuarto en la Premier, el Chelsea quiere volver a ganar la Liga Inglesa que no consigue desde 2016 cuando la conquistó de la mano de Antonio Conte. Los ingleses sueñan con ser protagonistas y así darle más alegrías a la afición.

No contentos con la cantidad de refuerzos obtenidos, los blues van por otro más que es Kai Havertz, volante ofensivo del Bayer Leverkusen que es considerado como una de las grandes promesas del fútbol alemán con tan solo 21 años.

Con su posible llegada, el Chelsea quedaría armado así:

Kepa

Azpilicueta, Rudiger, Thiago Silva, Chilwell

Kanté, Jorginho

Pulisic, Ziyech, Havertz (rumor)

Werner.

Un once de lujo para luchar por todo.