Un giro de 360 grados tomó la compleja situación que vive el Barcelona. Tras el 8-2 propiciado por el Bayern Munich, los catalanes han tenido semanas bastante duras en donde se presentaron movimientos en todas las plantas del club.

En uno de los últimos movimientos, el presidente del plantel, Josep María Bartomeu, agregó que estaría dispuesto a dimitir si Lionel Messi acepta que quiere irse del plantel por los inconvenientes que se dieron durante su gestión.

Bartomeu, muy criticado por la prensa española, dejaría su cargo con dos condiciones. La primera, que Messi hable públicamente y comente cual es la razón de su molestia con el equipo catalán y la segunda que Ronald Koeman lo declare intransferible.

A su vez, la única acción mediante la cual el argentino podría salir del Barcelona sería a través de una venta, de lo contrario, el club culé no lo dejaría salir libre porque esto terminaría siendo una pérdida económica terrible para el conjunto.