Un sin fin de inconvenientes se dieron en Barcelona tras el terrible 8-2 vivido en Lisboa en manos del Bayern Munich. Los catalanes, que confían en Ronald Koeman para organizar su proyecto deportivo esperan que el entrenador holandés le de una airea a los culés y les ayude a recuperar la memoria futbolística.

Al parecer, la contratación de Koeman no le gustó a Messi y en particular discrepa con las formas que han tenido la directiva y el cuerpo técnico para finalizar la vinculación de Luis Suárez, Arturo Vidal, Iván Rákitic y Samuel Umtitti.

Pese a su intención de irse, salir de Barcelona no será una tarea sencilla para Messi pues mientras que él asegura que en su contrato existe una cláusula que le permite finalizar su vínculo laboral con el club al final de cada temporada, la directiva blaugrana comenta que esa cláusula venció el 10 de junio razón por la cual la única forma por la que lo dejarían partir sería una venta.

En consecuencia, el Barcelona le puso el precio de 220 millones de euros, no obstante, evidenciando su molestia e insatisfacción con el club Messi le pidió a la FIFA un CTI (Certificado de transferencia provisorio) , para poder salir libre del Barca.

Es tal la molestia que el argentino no quiere que el Barcelona reciba un peso por su salida. Incluso, medios internacionales comentan que ya tiene todo arreglado con el Manchester City y que habló con Pep Guardiola para preguntarle si el club podía hacerse cargo de su fichaje.