Vergonzoso, decepcionante, penoso, estas son algunas palabras que definen el debacle de Lisboa del Barca. Los catalanes, que terminaron goleados 8-2 en manos del poderoso Bayern Munich, claro candidato a ganar la Champions.

Luego del papelón de los culés, la directiva ya tomó medidas siendo las primeras la evidente salida de Quique Setién del banquillo y una reunión extraordinaria de la junta en la cual se definirá el futuro de algunos jugadores, que están lejos de su mejor nivel.

La situación, más que difícil es preocupante. El presidente del club, José María Bartomeu, ya ha dicho que el Barcelona no tiene dinero para fichar lo cual le deja como solución la venta de integrantes de la plantilla. El tema es que después del show de ayer, no serán equipos de primer nivel los que oferten por Piqué, Jordi Alba, Sergi Roberto, Busquets o Semedo.

El objetivo principal de la junta directiva es la dirección técnica. Mauricio Pochettino, ex DT del Tottenham y Xavi Hernández, entrenador del Al-Saad de Qatar. Pochettino realizó un trabajo impresionante con los Spurs a base de cantera mientras que el ex jugador blaugrana tiene buena relación con la plantilla.

La presión es mucha y dinero para fichar no hay, cuestión que hace que la recuperación moral y económica del Barcelona sea a largo plazo y que además tenga que basarse en la cantera cuando se necesitan jugadores de categoría.