No es fácil convencer a Zinedine Zidane para entrar en el once inicial o en si quiera una convocatoria del Real Madrid. El francés parece estar hecho para la casa blanca y con su rendimiento esta temporada da a entender que Madrid es su lugar en el mundo.

Con la cabeza en alto, los merengues jugarán el viernes contra el Manchester City la vuelta de los octavos de final de la Champions, que van perdiendo 2-1. Más allá de lo que ocurra en el Etihad, Florentino Pérez se mostró conforme con el rendimiento del galo y lo dejará en el banquillo la próxima temporada.

Pensando en volver a ganar la Champions, el Real Madrid está realizando un proceso en el cual no quiere fichar caro y, por el contrario, pretende potencializar juveniles y así tener una nómina mixta en la que se pueda rotar.

Ante la inminente salida de James Rodríguez, varios nombres suenan para ocupar el espacio del cafetero. Deportistas como Martin Odegaard (cedido en la Real Sociedad) o Dani Ceballos (cedido en el Arsenal) podrían regresar a las filas merengues, sin embargo, existe un jugador que pone a dudar a Zidane por su gran desempeño esta temporada.

El japonés, Takefusa Kubo, sobresalió esta campaña con el descendido Mallorca, siendo titular indiscutido y completando una estadística de 35 partidos, 4 gole y 4 asistencias con tan solo 19 años. Con su nivel, Kubo llegó a un valor en transfermarket de 28 millones de euros, superando así los costos de James Rodríguez y de Gareth Bale (25 millones cada uno).

Por ahora, buscando en tener minutos Kubo volvería a salir cedido y hay cuatro clubes que lo quieren. Celta de Vigo, Villareal, Granada y Osasuna buscan la contratación del asiático en condición de préstamo y el cuadro merengue decidirá en los próximos días si lo integra a la plantilla o lo vuelve a ceder.